Petróleo: del shock de Ormuz al posible exceso de 2027
- jcarvallo4
- 19 jun
- 5 min de lectura
Qué esperar en la segunda mitad de 2026, según las agencias, los bancos y el último análisis de Goldman Sachs
El mercado del petróleo entra al verano boreal de 2026 con una sola pregunta dominando las mesas de operaciones: ¿hasta dónde puede caer el crudo a medida que se desactiva el conflicto entre Estados Unidos e Irán? Tras meses de un shock de oferta sin precedentes ligado al cierre del Estrecho de Ormuz, el acuerdo interino alcanzado esta semana —un alto el fuego de 60 días que permite a Irán exportar y reabre gradualmente el estrecho— ha cambiado el tono del mercado de tensión a normalización.
El Brent cotizaba alrededor de $76 por barril el 18 de junio, muy por debajo del pico cercano a $118 en abril, en plena guerra, pero todavía por encima de los ~$60 en que empezó el año. El WTI ha caído cerca de 29% desde que se anunció el primer alto el fuego en abril. La dirección, por ahora, es a la baja.
El análisis que está marcando la conversación
En su última nota de mercado, Goldman Sachs resume el momento con una frase que se ha vuelto referencia: los precios probablemente van a "deslizarse a la baja" (grind lower). Jerome Dortmans, co-responsable de trading global de crudo y productos del banco, sostiene que el grueso del movimiento de precios "ya está descontado" por el mercado, y que el petróleo ha entrado en un paradigma distinto, encaminado hacia un equilibrio más sano.
El matiz importa: Dortmans no anticipa un desplome inmediato. Espera que, en esta fase inicial, el Brent encuentre un piso en torno a $70–$75, sostenido por inventarios globales muy mermados que habrá que reponer y por la demanda estacional de gasolina y diésel del tercer trimestre en el hemisferio norte. Pero advierte que parte del posicionamiento institucional ya apunta a $50–$60 "con bastante rapidez" si el conflicto se resuelve y los excedentes de crudo se acumulan a velocidad. Su advertencia para los productores: precios tan bajos podrían revertir las ganancias de producción de los últimos meses, sobre todo entre los productores de costo alto.
Lo que dicen las agencias
Las tres grandes referencias coinciden en el diagnóstico de fondo —oferta golpeada, demanda debilitada, inventarios en mínimos— pero difieren en la magnitud.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE), en su reporte de junio, recortó su previsión de demanda global 2026 en 700.000 b/d adicionales: ahora proyecta una contracción de ~1,1 mb/d en el año. Estima que la oferta global caerá unos 3,9 mb/d hasta ~102,4 mb/d en 2026, con inventarios drenándose a ritmo récord (las existencias observadas cayeron 143 millones de barriles en mayo, equivalente a 4,6 mb/d). Los flujos por Ormuz ya repuntan: del mínimo de 9,6 mb/d en mayo a unos 12 mb/d a inicios de junio. Para 2027 anticipa un giro radical: la oferta subiría ~8 mb/d, generando un excedente sustancial.
La OPEP, en su Reporte Mensual de junio, volvió a recortar su pronóstico de crecimiento de la demanda 2026 a ~0,97 mb/d (desde 1,17 mb/d), pero —fiel a su visión más optimista— elevó la previsión para 2027 a ~1,73 mb/d, apoyada en China e India. La producción de la OPEP+ promedió 33,13 mb/d en mayo, con Irán registrando la mayor caída. Vale notar un cambio estructural: los Emiratos Árabes Unidos abandonaron la OPEP y la OPEP+ el 1 de mayo.
La EIA estadounidense comparte la lectura: demanda débil en 2026 y precios elevados a corto plazo por el agotamiento de inventarios, seguidos de normalización.
Lo que dicen los bancos
Tras los avances en las negociaciones, las casas de Wall Street ajustaron sus pronósticos a la baja:
J.P. Morgan mantiene la visión más bajista: Brent promediando ~$60/bbl en 2026, citando fundamentos de oferta-demanda flojos.
Morgan Stanley recortó su Brent a ~$90 en el 3T (desde $100) y ~$80 en el 4T de 2026 (desde $95), con precios sostenidos en torno o por encima de $80 hacia 2027.
Goldman Sachs, en su nota de research, bajó su Brent del 4T 2026 a $80 (desde $90) y el promedio 2027 a $75 (desde $80), adelantando a fines de julio el regreso de las exportaciones del Golfo a niveles previos a la guerra. El banco proyecta un excedente de ~3,2 mb/d en 2027, pero espera que el crudo se mantenga cerca de su valor justo de largo plazo ($75 Brent / $70 WTI), con cierto "premio de seguridad" poniendo piso a los precios.

Qué esperar en la segunda mitad de 2026
Corto plazo (verano). Volatilidad alta. Demanda estacional pico, inventarios bajos y cualquier retraso en el desminado o en el ramp-up de producción pueden provocar repuntes temporales. El consenso ubica al Brent en un rango amplio de $70–$90, con sesgo a sostenerse en la parte alta mientras la oferta del Golfo no se normalice del todo.
Mediano plazo (hacia 2027). Si los flujos por Ormuz se reanudan de forma gradual —supuesto base de la mayoría de los modelos—, la oferta se recupera con rezago: posible déficit temporal seguido de un excedente significativo en 2027. La combinación de oferta no-OPEP creciente (EE. UU. marcó un récord de 21,9 mb/d de líquidos totales en abril; Brasil, Kazajistán, Canadá y Venezuela también suman) y demanda debilitada por precios altos apunta a precios más bajos el año que viene.
Riesgos en dos direcciones
El escenario base —normalización y posible glut en 2027— no es el único:
Al alza: una reescalada geopolítica, ataques a buques o un fracaso en las conversaciones nucleares que lleve a Irán a volver a cerrar el estrecho. Goldman estima que, si la disrupción de Ormuz persiste hasta 2027, el Brent podría superar $130 a fines de 2026 y promediar ~$105 el año próximo.
A la baja: una resolución rápida combinada con producción no-OPEP fuerte aceleraría el excedente y presionaría los precios hacia los $50–$60.
Comodín: la guerra Rusia-Ucrania. Nuevas sanciones al crudo ruso ajustarían la oferta; un acuerdo de paz, en cambio, devolvería barriles al mercado.
Implicaciones para el inversionista
Para quienes gestionamos portafolios, el régimen actual —precios soportados pero con sesgo a la baja y alta volatilidad— tiene lecturas concretas. La exposición energética debe evaluarse con la mira en la transición de déficit (2026) a posible excedente (2027), un entorno que históricamente comprime los márgenes de los productores de costo alto. La trayectoria del crudo sigue siendo, además, una variable de primer orden para la inflación y, por tanto, para la senda de tasas. En este contexto, estrategias de cobertura y de generación de ingreso (por ejemplo, covered calls sobre posiciones energéticas) merecen revisarse a la luz de una volatilidad que probablemente se mantenga elevada durante el verano.
La recomendación práctica es monitorear de cerca los próximos reportes de la AIE y la OPEP, y las noticias sobre Ormuz: en este mercado, el titular del día sigue moviendo el precio.
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye asesoría de inversión, ni una recomendación de compra o venta de ningún instrumento financiero, y no considera los objetivos, la situación financiera ni las necesidades particulares de ningún inversionista. Las proyecciones citadas corresponden a sus respectivas fuentes y están sujetas a cambio. Consulte con su asesor financiero antes de tomar decisiones de inversión.
Fuentes: Goldman Sachs (Global Banking & Markets; Global Investment Research), AIE (Oil Market Report, junio 2026), OPEP (MOMR, junio 2026), J.P. Morgan Global Research, Morgan Stanley, EIA. Datos al 18–19 de junio de 2026.




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